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So bad

Otra canción. Ésta, hasta lleva música (estoy en ello).

He partido de un dicho (“Nunca ocurre nada bueno después de las 2 de la mañana”) y ha salido todo esto :D; lo que puede dar de si una frase. Como siempre, los personajes que aparecen aquí son ficticios, hasta que dejan de serlo.

Spiral-Stair, Juan Sepúlveda

Spiral-Stair, Juan Sepúlveda

En lo alto de la escalera
parecías un ángel cayendo del cielo.
Agarrado a tu cintura
¡el mundo es tan pequeño!
Recorriendo los garitos
te miraban con deseo, con envidia
se apartaban a tu paso.
Pero todos te admiran

Necesitaba tu boca
y te perdí en la escalera
me encontraste por sorpresa
y no te entregas
Dan las dos, so bad,
no lo quiero recordar
¿Tan malo fue?
No hay horas malas para mí
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Invento recuerdos

El sol está en lo alto, y el cielo es blanco. Las paredes y la arena del suelo tiñen de amarillo todo, las ropas, las caras bajo los sombreros, el sudor limpio que aún no huele, no se pega, que moja tu piel y hace que mis manos resbalen suaves sobre ella, y te lubrique. Los sonidos tardan en llegar, y lo hacen desde lejos sin alcanzarnos nunca, mezclándose con la luz y el calor para hacer la atmósfera que nos envuelve más densa, separándonos del resto de las personas que parecen estar junto a nosotros, pero que sólo nos acompañan un poco, como realidades próximas pero distintas. El polvo se levanta pesado del suelo, creando una cortina que termina por separarnos.

El calor es amable a esta hora, porque despeja las calles para nosotros. Poco a poco, el sopor del verano nos lleva de la mano a la sombra de la habitación, y el son zumbón del ventilador de lata acompaña a la siesta. Es inútil, lo sabemos. Pesadamente nos dejamos caer sobre la sábana, pesadamente nos desnudamos, y pesadamente te dejas caer, caigo sobre ti y te beso en la boca, y tu lengua entra pesada en la mía, casi la llena, porque hoy todo es tan denso.

Apenas tengo fuerzas para acariciarte, resbalo sobre tu sudor en tus pechos y lamo tus aureolas como si temiera gastarlas, noto como tu aliento roza en tu garganta al salir y veo como tu boca se abre, tu cuello se estira y algo más que tu sudor resbala entre tus piernas. Me pides: “Siénteme”, y entro en ti. Quiero decirte que te siento más cuando sé que te olvidas y te pierdes. Pero no puedo hablar, me estoy muriendo contigo.

No sé dónde estoy, ni quién eres, pero recuerdo el sabor de tu sudor y tus ojos entreabiertos, y siento aún tus pezones entre mis dientes.

Tus muslos lloran el agua de la fuente

Una vez tuve un apartamento con una pequeña terraza y una fuente que manaba en ella. Una pequeña losa de granito gris sobre la cual el agua, que surtía de una hendidura en la pared, se derramaba, empapando la piedra sin ruido y cayendo a un foso no muy profundo que la recogía, y cantaba. La fuente cantaba todas las noches y me refrescaba con su olor a agua fresca, los limoneros vecinos regalaban su aliento y las noches eran muy largas, y estaba ella.

“Me duele que digas eso. Apenas te conozco, pero siento mucho por ti, y muy grande. Contigo traiciono a mi pasado, a mi futuro, al hombre que quiero (¿?), y me dices que aún buscas a la mujer de tus sueños. Eres un hijo de puta, te odio tanto como te quiero, y voy a hacerte daño.”

El agua llora resbalando sobre la piedra. El granito húmedo huele suave, intenso y breve. Oímos llorar a la fuente, pensé que ella lloraba. Tus ojos terminan siempre húmedos, pero nunca lloramos.
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Roban mi sueño

Mil pensamientos saltan de mi cerebro
caen tras la almohada y se comen mi cuerpo
me atacan por detrás, roban mi sueño

Pienso en los besos que perdí
los que encontré en tu boca y he ganado
los que, por perder, no me atreví
los que no debí dar y que he robado
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Letra para una canción (Rock & Roll para muñones)

Me aburro, me gusta escribir, quiero hacer música y, a pesar de llevar 20 años con guitarras, toco como el culo. Así que regalo letras para canciones. Si tenéis una melodía a la que queréis poner letra, o un tema sobre el que queréis hacer una canción, escribidme. Es gratis 😀 Para muestra, un botón:

No
me arrepiento
de acariciar tus caderas y tus pechos
ni de perderme en tus ojos abiertos
diciéndome no
No
me arrepiento
de no saber encontrarme con tus besos
ni conocer la belleza de tu cuerpo
desnudo

Si supiera
como vas a encontrarte mañana,
que no vas a evitarme la mirada,
que lo que no pasó pasó como si nada,
no dejaría que te escapases de mi cama

Fotografía en b/n, Hada

Hada Soñadora (Joan Manuel, fotografia.net)

Dejo que te vayas
y le digo a la almohada
se me fue la más hermosa
de las hadas
y me quedo, excitado,
recordando
que he dejado de tener
entre mis brazos
a la mujer más hermosa
que jamás he visto
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Soy el ángel que te cubre con sus alas

Hombre con alas de ángel

"man with angel wings" - Sarah Hicks

Soy el ángel que te cubre con sus alas
y el demonio que bajo ellas te viola.
Soy el amante al que engañas
y que te engaña.
El que recorre un mundo
por ver tu cara
el que da media vuelta y escapa.
Soy el fauno que agita tus sueños
en verano, y el hada que te arropa
los inviernos.
Soy el calor, soy el deseo,
soy el hombre que te abraza;
soy el hielo.
Soy el aire fresco que te llena
y el agua sucia que te envenena.
El laberinto. La senda recta.
El arroyo en el campo y la tormenta.
Cada lágrima que lloras. Cada beso.
Cada abrazo a la almohada. Soy el sexo.
Soy aquel que te desea, el que te admira,
el que descansa su cabeza entre tus pechos.
La guerra que te mata, la batalla,
un masaje en tu espalda. Un canalla.
Una sombra en un portal. Una quimera.
El semen que se derrama entre tus piernas.
Soy un cangilón de la noria soñolienta.
Un beso dorado de klimt en un anillo.

El Beso, de Klimt, por Libélula Lila

Un grito de bacon angustiado.
El hombre sin pasado, sin futuro,
el que hoy no está, y está a tu lado.
Soy la lengua en tu boca,
el dedo en tu vagina,
la mano en tu garganta que te ahoga,
te arranca el corazón y lo destroza.
Soy aquel que te odia cada tarde.
Soy aquel a quien odias, y lo sabes.
Soy aquel que te ama, y no lo dice.
Soy aquel a quien amas, y no lo sabes.

Alumnos, amigos y libélulas

Hace un par de semanas, asistí a un reencuentro de antiguos alumnos de mi antiguo colegio. Nos encontramos unos pocos de amigos de hace 30 años, y algunos amigos de estos amigos, a los cuales ni recordaba ni me recordaban.

En principio, siento cierto rechazo por este tipo de reuniones; en 30 años, todos cambiamos: el golferas de antaño puede ser ahora una persona cordial y el cachopán puede haber sido modelado por las distintas situaciones a la que la vida nos somete, y ser un enemigo público. Sin embargo, y a sabiendas, nos empeñamos en ver y sentir a y por estas personas lo mismo que veíamos y sentíamos en y por ellas tiempo atrás.

En esta ocasión, y teniendo en cuenta la brevedad del encuentro, he tenido suerte. La reunión fue amistosa; me lo pasé estupendamente bien y, pasados los primeros momentos de ubicación de los personajes en la memoria y de inclusión de aquellos a los que no recordaba, me vi con el mismo grupo de amigos con los que, casi, eché los dientes. Fue una tarde de risas y recuerdos. Una buena tarde. Hemos prometido repetirla, y ampliar el círculo con aquellos que no pudieron acudir a esta cita.

Tengo que hacer mención especial de un miembro (miembra, según una ministra) de este grupo: No por desmerecer a los demás, sino por dedicarse a una actividad artística-creadora, a las que soy especialmente sensible, y porque le prometí que le iba a hacer un poquito de publicidad. Se dedica a hacer joyas en cerámica y plata y sus creaciones, realmente impresionantes, pueden verse en su página, www.libelulalila.es.